Hacer tu propio almuerzo te ahorra tiempo, peso no deseado y dinero

¿Quién necesita el Subway si se puede ahorrar dinero creando un sándwich de pavo propio y obtener más
proteínas, fibras y
nutrientes?
Si piensas que la bolsa del almuerzo y un protector de bolsillo van mano a mano, debes reconsiderar esa mentalidad de séptimo grado. Los almuerzos hechos en casa no son sólo para gente ahorrativa que busca tener tiempo para leer una nueva novela al mediodía. Hacer tu propio almuerzo también ahorra
calorías y dinero, y sólo te demora unos pocos minutos. Podría parecerte más fácil salir a buscar un almuerzo rápido cada tarde, pero te costaría al menos $8 dólares (excluyendo lo que bebas). Cuando lo llevas al trabajo, puedes gastar unos $5 dólares al día, y seguramente la cuenta positiva irá también en beneficio de tu salud.
1. Plato de pavo. No hay alimento más fácil de preparar que este típico plato del Día de Acción de Gracias, ahora disponible todo el año gracias a cadenas de restaurantes como Boston Market y Koo Koo Roo. Sin embargo, en dependencia de tus opciones proteicas, de
carbohidratos y vegetales, podrías incorporar sin proponértelo unos 30 gramos más de grasa de lo necesario.
Cómo prepararlo: Coloca 4 onzas de pechuga de pavo gruesa y delicatessen, una lata de 15 oz. de ñame un una taza de habichuelas (frescas, congeladas o enlatadas) en un plato que se pueda calentar en horno de microondas. Al siguiente día, calienta el plato por dos o tres minutos en el horno.
Totales: 446 calorías, 1 g de grasa, 72 g de carbohidratos, 37 g de proteínas, 10 g de fibra dietética.
Costo: 3.71 dólares.
Ahorro: 214 calorías, 30 g de grasa, 2.58 dólares (en comparación con un almuerzo similar de pechuga de pavo, batata, habichuelas y pan de maíz en Boston Market).
2. Sándwich de jamón. El ubicuo puesto de preparación de sándwiches es típicamente americano, como, por supuesto, lo que elaboran. Lamentablemente, el jamón graso, la mayonesa y las lascas de queso también lo son. Para evitar tales excesos, aprende a confeccionar un sándwich saludable.
Cómo prepararlo: Coloca dos cucharadas de mostaza con mie, tres onzas de jamón deli, una onza de queso suizo, una hoja de lechuga y dos rodajas de tomate en dos rebanadas de pan de grano entero. Acompaña el sándwich con una bola de una onza de patatas asadas (como Guiltless Gourmet o Baked Lays) y una taza de fresas.
Totales: 524 calorías, 12 g de grasa, 71 g de carbohidratos, 33 g de proteínas, 11 g de fibra.
Costo: 5.14 dólares.
Ahorro: 53 calorías, 14 g de grasa, 3 dólares (en comparación con un almuerzo similar en el típico deli).
Preparar tu propio almuerzo puede ahorrarte unos cinco dólares diarios y beneficiar tu salud

3. Ensalada César de pollo. La conveniencia de un buffet en la oficina puede ser muy tentadora, pero no pienses que la gente de la cafetería pasará la noche anterior pensando cómo ahorrarte unos cuantos gramos de grasa. Controla la situación con esta versión baja en grasa del favorito tradicional, pródigo en grasa.
Cómo prepararlo: Asa o cocina a la parrilla una pechuga de pollo sin hueso ni piel, luego córtala en tiras bien delgadas. Combínala con dos tazas de lechuga romana cortada, dos cucharadas de zanahorias ralladas, y dos cucharadas de ensalada César sin grasa. Sirve la ensalada junto a una taza de sopa minestrón (Progresso podría ser una buena opción) y una banana.
Totales: 550 calorías, 10 g de grasa, 54 g de carbohidratos, 62 g de proteínas, 10 g de fibra dietética.
Costo: 4.85 dólares.
Ahorro: 497 calorías, 23 g de grasa, 2 dólares (en comparación con un cuenco de sopa, una ensalada César de pollo y una banana en la cafetería).
4. Camarón primavera. ¿Quién dispone de tiempo para un largo almuerzo en estos tiempos? Los años ochenta pasaron hace rato, así como sus almuerzos intensos. El tiempo puede ser oro, pero también puedes disfrutar de una comida italiana y ahorrar el equivalente a unos cuantos euros en el intento.
Cómo prepararlo: Combina una taza de pasta cabello de ángel cocinada, un cuarto de libra de camarones medianos cocidos, y tres cuartos de salsa de tomate estilo jardinera (como Ragú o Prego) en un plato para horno de microondas. Al día siguiente calienta el plato por dos o tres minutos. Corona con una cucharada de queso parmesano rallado. Sirve con un panecillo de grano entero y, de postre, una taza de uvas.
Totales: 535 calorías, 4 g de grasa, 86 g de carbohidratos, 39 g de proteína, 11 g de fibra.
Costo: 4.70 dólares.
Ahorro: 95 calorías, 13 g de grasa, 4 dólares (en comparación con el camarón Primavera y un palitroque en un restaurante italiano).
5. Pollo agridulce con brócoli. La comida asiática puede ser económica, rápida y saludable, pero no siempre. Cuando frías revolviendo o en la sartén, usa sólo unas gotas de aceite, no un cuarto de botella.
Cómo prepararlo: Combina una pechuga de pollo sin hueso ni piel y cortada en cuadritos con una cucharada de conserva de melocotón, dos cucharaditas de salsa de soya, y media cucharadita de aceite de ajonjolí oscuro en plato para horno de microondas. En otro plato, mezcla media taza de arroz instantáneo integral y media taza de agua. Cubre y cocina el arroz en el horno de microondas entre seis y cinco minutos, hasta que absorba el líquido. Deja reposar por cinco minutos, luego sazona a gusto con sal y pimienta negra. Coloca el arroz y media taza de brócoli preparado junto al pollo. Al día siguiente, cubre y cocina en el horno por un minuto, hasta que se caliente. Como postre, come una naranja.
Totales: 605 calorías, 62 g de grasa, 67 g de carbohidratos, 62 g de proteínas, 7 g de fibra dietética.
Costo: 4.07 dólares.
Ahorro: 97 calorías, 19 g de grasa, 5 dólares (en comparación con el pollo agridulce con arroz en un restaurante chino típico).
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